El saludo de mi novia

Era mi cumpleaños de 18, yo me había conseguido la casa de una tía que estaba deshabitada, para hacer la fiesta y no molestar a mis padres en su casa,  con el ruido, la música y la gente que llegaría. Además que yo ya tenía mis planes para aquella noche, durante el día llevé con ayuda de mis amigos cervezas, pisco, ron, cigarros, marihuana, y dejé escondido en una habitación un lubricante para estrenar con mi novia (ella sabía que yo iva a llevar todo eso, menos el lubricante).
La fiesta estubo bien, estaban mis amigos y mi novia de ese entonces Andrea, también de 18 años, todos riéndonos, tomamos, fumamos, lo típico.
Poco a poco comienzan a irse mis amigos, y a eso de las 4 am ya estábamos solos con mi novia. No bastó decir nada, simplemente nos empelotamos y tuvimos sexo, el mejor sexo que había tenido en mis 18 años de vida, los hechos fueron en este orden.
Yo estaba reservando el lubricante escondido para algo especial, cuando le digo que me la chupe. Esa noche Andrea me regaló el sexo oral más rico que me habia dado, ya me había chupado antes, pero esta vez fue distinto, esta vez fue la mejor chupada que me dió mientras duró nuestro noviazgo.
También fue la primera vez que la ví con su vagina completamente depilada, sin ningún pelito, nada de nada, ya habíamos hablado de depilación antes, pero ella no estaba segura de hacerse la depilación completa, hasta que lo hizo para mi cumpleaños.
– Te gusta mi vagina así, cierto? – me dijo mientras se bajaba los calzones.
– Me encanta – le respondo sin dejar de mirar sus suaves labios vaginales.
Yo se lo agradecí, comiéndole ese coñito lindo, blanquito y recién depilado con muchas ganas, hasta sentir las contracciones de su vagina en mi boca. Luego fuimos a la habitación donde guardé el lubricante y follamos. Andrea estaba dispuesta a darme el gusto el día de mi cumpleaños, se ponía en las posiciones que yo le decía, hacía lo que yo le decía que hiciera.
Despues de haber follado un buen rato, de estar ambos manchados de semen y fluídos vaginales, estabamos tomando una cerveza y fumando un cigarrillo, entonces le digo el plan que tenía pensado para ella:
– Te quiero culear – se produce un silencio.
– Pero, si acabamos de culear, jajaja – me respondió.
– No, no, no, no me entendiste. Te quiero CULEAR.
Ella me miró medio pasmada y me dice con voz compungida:
– Pero, me va a doler, yo nunca lo he hecho así …
– Tengo un lubricante – le digo, mientras saco el lubricante del cajón en que lo guardé – Intentémoslo.
Andrea obedeció, poco convencida, pero por ser mi cumpleaños no se opuso a la idea, me dió la espalda y se inclinó frente a mí apoyando sus manos en la cama, yo le corrijo su postura, la subo a la cama, hago que se arrodille, con el culo bien alto, las piernas separadas y el pecho pegado al colchón.
Cuando ella estaba en esta posicion le separo las nalgas y me detube unos instantes en verle su ano, el cual estaba depilado y tímido. Cuando andrea notó que la estaba mirando, sentí que se cohibió un poco, yo la miro y ella me estaba mirando hacia atrás con una cara que tenía una expresión de agrado, como diciendo: “te gusta lo que ves?”
Después de empapar de lubricante su ano y mi miembro que estaba durísimo, vuelvo a separar sus nalgas, la veo con detalle y comienzo a meter mi pene erecto en su esfínter, costó para que entrara, su ano estaba apretadísimo, pero finalmente entró, no sin unos gestos de dolor por parte de Andrea, y poco a poco comencé a follarme ese culo. Culié a Andrea con poca suavidad, con mucho entusiasmo y energía, ella gemía entre dolor y placer, mientras mi pene entraba y salía y mis pelotas golpeaban su vagina depilada.
Le eyaculé dentro del culo, y saqué mi pene, ya medio flácido, Andrea seguía gimiendo y yo jadeaba tratando de recuperarme.
Fué la primera vez que pude hacer un culo, estaba contento y satisfecho.
Al rato Andrea recibe una llamada a su teléfono, era su madre preocupada porque todavía no llegaba a su casa siendo ya más de las 6 am, ya estaba claro y se escuchaban los autos pasar afuera de la casa.
Andrea se vistió con apuro y me dice que se va a su casa, que su madre está enojada de que no ha llegado, asi que yo la acompaño para que no llegue sola.
Al llegar a la casa de Andrea, su madre la está esperando en la puerta de su casa (todavía creía que su hija era una niña), Andrea saluda a su madre con un beso en la boca y se entra a la casa, conmigo la señora se limita a decir “hola” y “adiós”, cerró la puerta
Comienzo a devolverme a la casa de mi tía y luego pienso:
“Con Andrea tuvimos sexo toda la noche, me chupó el pene como nunca antes lo había hecho, yo la besé con sus propios fluidos vaginales despues de comerle el coño, ella me recibió el semen en la boca, antes de venir no la vi limpiarse, y saludó a su madre con un beso en la boca. ¡Si serás cerda!”
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s